LA VIDA

¿Que es la vida si no el encuentro y la expansión?

La vida nos está enseñando todo el tiempo que somos seres orgánicos, vivos, que somos sistemas abiertos, interrelacionados con otros sistemas y que para sobrevivir, para crecer, para expandir, interaccionamos con otros sistemas para poder también crear, construir, sentir lo que somos.

Todo inicio de vida se da con el encuentro y el intercambio, pero ¿porqué hay tanto desencuentro en esta vida? ¿Por qué nos protegemos tanto en nuestras corazas? ¿Por qué tenemos miedo de arriesgar, de crear nuevas maneras, de crear nuestra propia forma?

¿Dónde se quedó el registro de que no podemos confiar en el encuentro, en el intercambio, en la expansión, en nuestra propia expresión?

Podemos remontar históricamente que todo lo que sirve es lo que se ve. Lo sutil y los ritmos naturales no tienen mucho reconocimiento, porque no son cantificables y tampoco se palpan.

Parece que lo que más cuenta en realidad son los resultados, la rapidez, lo que es correcto e incorrecto, la disciplina, el callar cuando uno tiene una necesidad enorme de expresarse… El aguantar. El dolor y lo negativo que no llegan a tener la oportunidad ser vividos… Más bien nos vamos enfermando como única salida, y así vamos instaurando una enorme desconexión con nosotros mismos y con el mundo, cerrándonos y protegiéndonos para no sufrir más…

Vamos creando capas y capas, necesidades secundarias, y al fin no sabemos que lo que necesitamos. Lo que necesitamos es muy básico, pero entre tantas capas ya no vemos que lo que necesitamos al fin al cabo es el encuentro y en el encuentro está el reconocimiento, la aceptación, el amor, la mirada del otro, la escucha… así ganamos en confianza y con la confianza vamos al mundo… a expandirnos… Al encuentro con uno mismo, con los demás, con las cosas que nos hacen vivir.

¿Entonces, cómo nos vamos a encontrar si estamos todos encapsulados en nuestros miedos y corazas…..?

Nuestras corazas existen para algo y está muy bien cuidarlas, pero a lo mejor no mimarlas demasiado, creando que seamos así para toda la vida. La vida es movimiento y podemos sentir que somos capaces de actuar de distintas maneras y no solo de aquella que hemos probado toda la vida, porque puede que nos haya funcionado para protegernos, pero a lo mejor no para poder arriesgar nuevos caminos… Caminos que nos lleven hacia la felicidad, hacia el placer, la plenitud.

Si finalmente encontramos con nuestra capacidad y potencialidad, si nos damos el permiso de salir de aquello que siempre nos protegió y escuchamos la vocecita más interna de nuestro YO, poco a poco vamos confiando y pasito a pasito la vida se puede remontar en la confianza, en la seguridad de uno mismo… Y de esta manera recordaremos entonces que somos seres vivos, es decir, seres orgánicos, que necesitamos el contacto con lo vivo, con lo que se mueve, con lo que tiene ritmo, pulsación, ¡¡placer!! Y que no somos máquinas programadas, productivas, que todo lo tiene previsto.

Me doy  entonces la oportunidad de expresar lo que he aprendido todos estos años en mi formación como terapeuta reichiana, como madre, como hija, como hermana, amiga, Como mujer, como profesional… para encontrarme con nuevas ideas y sorprenderme con el encuentro! O sea con la vida!

Gracias por entrar aquí en este microsistema, dónde pondré algunas cosas que escribo o que escriben los demás, sobre las áreas de trabajo que actúo.

Y que sigamos encontrando aquello que nos ayude a sentirnos vivos!

Saludos!!!

Juliana, mayo de 2012.

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